Logro histórico: La mayor reserva de África celebra un año sin caza furtiva de elefantes

La caza es una de las mayores problemáticas que enfrenta el reino animal y la humanidad desde hace décadas debido a su descontrola práctica.

Es por ello que el año pasado Mozambique celebró con gran emoción su primer aniversario libre de caza de elefantes en su territorio.

Desde hace un par de años, los diferentes organismos mundiales intentaron distintas iniciativas con el objetivo de frenar la cacería de animales de forma indiscriminada y sin algún tipo de restricciones. Debido a su impacto negativo sobre la preservación de las especies salvajes.

Esto condujo a un incremento de actividad por parte de las organizaciones públicas y privadas, en búsqueda de brindar una solución a esta problemática. Al intentar concientizar y educar a las personas alrededor del mundo sobre las graves consecuencias que la caza representa para los animales y en especial para los elefantes.

Un esfuerzo que obtuvo pequeños avances debido a su enfrentamiento contra cacería ilegal y los safaris de caza. Las principales actividades que representan un riesgo para las especies y su supervivencia con el paso del tiempo.

La lucha contra la caza avanza lentamente hacia su meta

Pero no fue hasta 2019 que Mozambique logró un aniversario limpio de elefantes asesinados por esta práctica descontrolada que solo busca su muerte como un trofeo. De esta forma la reserva natural de Niassa en el país, actualmente se encuentra libre de amenazas por la libre acción de los cazadores furtivos y con una población en crecimiento.

Los resultados positivos alcanzados en ese periodo de tiempo se transformaron en una motivación para el país que ordenó la creación de una fuerza policial destinada únicamente al cuidado de los elefantes ante la posible presencia de cazadores furtivos.

Con el objetivo de garantizar una mayor y mejor protección de las reservas naturales y de los animales que residen en ellas. Este nuevo organismo policial está mejor capacitado y armado que los guardaparques normales por lo que poseen una reputación que respalda su ardua labor de detener la caza en el país.